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Objetos budistas tibetanos. Instrumentos y accesorios

Conoce los objetos budistas tibetanos. Qué son, para qué sirven y cómo funcionan, así como un amplio catálogo de productos. Instrumentos tibetanos para meditar, como: Campanas tibetanas, cuencos, dorjes, tingshas, y accesorios de vestir, entre otras curiosidades místicas de la religión y filosofía tibetana.

ÍNDICE

Campanas de meditación tibetana
Campana tibetana y dorje
Cuencos tibetanos en venta
Dorjes comprar. Catálogo
Tingshas. Catálogo en venta online
Arte budista tibetano. Deidades tibetanas
Catálogo de productos tibetanos. Accesorios
Molinos de oración budista
Divinización y filosofía budista tibetana
Historia de Buda y el budismo

Las campanas tibetanas de meditación

Dentro de los objetos tibetanos budistas, las Campanas tibetanas se usan en ceremonias tradicionales de meditación e iluminación. Este instrumento típico del budismo representa en el Tíbet, el principio femenino que representa la sabiduría. La campana simboliza el ying que se lleva en la mano izquierda; es de hecho, la profunda sabiduría que lleva Buda en su mano izquierda, ahuyentando a los «malos espíritus» que deben estar lejos de su presencia y de la zona sagrada del ritual. La campana, al final, es un cuenco invertido, con o sin badajo.

En las pagodas chinas se cuelgan pequeñas campanas tibetanas para lograr la acústica del sonido y que éste sea audible, como por ley budista. La campana simboliza en todo el mundo, la purificación y el poder de excorcismo; alejar el mal. Repele energías negativas, y es un canal de comunicación entre el Cielo y la Tierra. Existen en los templos chinos o en Japón, campanas tibetanas sin badajo (que es la pieza metálica que hace sonar la campana y representa el aspecto masculino). Veamos algunas campanas tibetanas de venta en línea.

Objetos budistas tibetanos

Campana tibetana y Dorje

En la religión budista tibetana, lo masculino, está representado por el dorje (o rayo), que significa “El Señor de Piedras” en tibetano. Es la compasión y la capacidad de transformar la experiencia en una de perspectiva. El vajra o dorje tibetano se usa en el budismo tántrico, y es el implemento que el lama, monje tibetano o maestro budista, sostiene (contrario a la campana) en su mano derecha iluminada. A través del samsara, que es la existencia cíclica de buda, se confía con ello, en lo permanente. La conjunción entre compasión (dorje) y sabiduría (campanas de meditación tibetana) tiene como fin la iluminación. Cuando estas herramientas de ritual tibetano se unen, forman el símbolo más grande de pureza incorruptible, que ninguna fuerza logra destruir.

campana tibetana dorje
Instrumentos tibetanos

Campanas tibetanas y Dorjes comprar. Catálogo

El sonido de la campana tibetana o campanilla tibetana, en la India, es una experiencia sonora mística en las ceremonias del templo. En los masajes vibracionales se usa la campana para armonizar los chacras (o chakras) haciendo girar la baqueta alrededor del borde de la campana. En un ritual tibetano budista o en una meditación con las campanas tibetanas, el dorje igual se frota en el borde. Es algo muy similar a lo que ocurre con el sonido de los cuencos tibetanos.

Visita nuestro artículo especial de Cuencos:

Los cuencos tibetanos con los sonidos de Himalaya para sanar, son igual de efectivos que las campanas tibetanas. Puedes ver la información de dicho preciado instrumento y el catálogo de productos, dando click en el enlace anterior.

Dorjes comprar

Son objetos tibetanos utilizados para transformación espiritual, y tienen 5 características: impenetrable, inamovible, indivisible, inmutable e indestructible. El Dorje es un arma indestructible de las conocidas «deidades iracundas» y es símbolo de autoridad espiritual de las deidades pacíficas.

Tingshas. Qué es y catálogo en venta online

El tingsha es un instrumento musical tibetano usado en rituales, su sonido puro se asocia al despertar de la conciencia y la purificación; crea un campo resonante que limpia.. Las Tingshas son campanillas de metal de bronce. El término tibetano Ting se refiere al repique del sonido del metal.

Suelen usarse en ceremonias de sanación o limpia de espacios. Los tingsha tibetanos (o Ting-Sha) son platillos que se usan en la meditación y oración, durante la práctica de rituales budistas tibetanos. Cada tingsha es la unión de dos platillos enlazados por una correa, generalmente de cuero.

Arte budista y arte tibetano. Deidades tibetanas

Son famosas y populares las mandalas, las figuras de budas, las Malas o el rosario budista, las mantas, las pulseras y otros accesorios. El arte tibetano o el arte del Tíbet es muy rico y está dedicados a la representación de naturaleza religiosa (arte sacro), sobresaliendo la pintura sobre telas o murales y las figurillas de Dioses o budas. Entre las figuras más importantes que se usan como deidades tibetanas y protectores, están: Buda, Ganesh o Ganesha, Tara (Tara es como una buda de compasión y acción), Tara verde, Shiva, Lakshmi, Saraswati, Hanuman, Garuda, entre otros.
La trompeta tibetana de Potala por ejemplo, se usa para alejar a los demonios de la desgracia.

Productos tibetanos y artículos budistas en venta. Accesorios

Espadas budistas tibetanas comprar

Molinos de oración budista

Molinos de oración tibetana

El molino de oraciones tibetanas, parte de la herramienta por excelencia para orar; tradicionalmente con doce hojas con 41 líneas de texto, cada una. Teniendo repetida 60 veces la fórmula o mantra: «Om mani padme Hum«, hasta un total de 29.520 veces.
Haciendo girar el molino 120 veces por minuto, se elevan hasta el cielo 3.542.400 plegarias.

Divinización de actos y pensamientos de la filosofía budista tibetana

Con la divinización de Buda, a través del Gran Vehículo, y la multiplicación de las imágenes por el Vehículo Tántrico, la filosofía budista se enriquece con la personificación de los actos y pensamientos de Gautama. Ante todo la representación tiene en cuenta varios momentos de su vida (meditación, iluminación, benevolencia, enseñanza, impulso de la Rueda de la Ley, etc.), cada uno en una postura concreta. Se llega después a una trinidad esencial: el cuerpo creado (Nirmana-kaya) con el cual alcanza la tierra; el espiritual (Sambhoga-kaya) con el que entró en los cielos; y el conceptual (Dharma-kaya) con el cual se identifica con el Absoluto.

Sucesivamente tales cuerpos se convierten a su vez en seres individuales. Toma, pues, valor y aspecto el palingenésico (Adhi Buddha), el «siempre existente», de cuyas meditaciones nacen los cinco dhyanibuddha (Akshibya, Amitabha, Amogasiddhi y Ratnasambhava en los cuatro puntos cardinales y Vairocana en el cénit), de los cuales, a su vez, salen los cinco Dhyanibodhisattva. Uno de éstos meditado por Amitabha es Avalokitesvara, el más venerado porque es misericordioso y salvador. Su cuerpo encarnado es Siddharta Gautama.

Entre los Budas futuros más venerados está Maitreya, en tanto que los budas pasados son, según las escuelas, de 4 a 32. De 56 a 1.000, a su vez, los budas bajados a la tierra, el primero de ellos Dyrankara. Vienen después protectores tibetanos ocho arcángeles y otros más en guisa de divinidades tutelares, furias infernales, custodios y demonios, hasta una ingente multitud; también están las 36 divinidades brahmánicas sometidas a las leyes de la metempsicosis. Podemos encontrar también Deidades protectoras. En el Este, dicen los tibetanos que prestan a todas las divinidades una contrafigura femenina, y hay como medio millón de budas. El Vehículo Tántrico, al que se debe la proliferación de imágenes, tiene influencias del mazdeísmo persa.

Historia de Buda y el budismo. Sintetizada

«Id lejos, monjes, en beneficio de los hombres… Proclamad la gloriosa Doctrina, predicad un camino de santidad perfecta y pura», había dicho Buda; y de hecho fue el budismo la primera religión que tuvo en el mundo carácter universal. Ello sucedió con la conversión de un gran rey, Asoka Maurya (aproximadamente 274-236 años antes de Cristo), que fue llamado el «Constantino del budismo». Tras una sucesión de cruentas batallas consiguió unir a la India en un gran imperio. Pero una tarde, contemplando desde la colina de Dhauli el río de sangre que brotaba de los enemigos vencidos, sintió remordimiento y abrazó la religión de la no violencia, imponiendo el Dharma a todo el imperio, al cual gobierna entonces con rectitud conmovedora.

Extendió el budismo por la India y envió misioneros hasta Asia Menor, y se afirma que también a las Galias, Grecia e Inglaterra. Su hijo (o hermano) Mahindra llevó la fe, en el año 253 antes de Cristo, a Ceilán, que es todavía hoy el centro mundial del Dharma primitivo. En la India contribuyeron también al desarrollo del budismo el gran rey Kaniska, de la dinastía indoafgana de los escitas Kushana, y el rey Harsa; pero después de la muerte de éstos, en el año 642, sobrevino un lento declinar.

En China el budismo se propagó desde la primera centuria después de Cristo y alcanzó su mayor expansión entre los siglos V y VI. En el año 220 se afincó en Vietnam y, poco más de cien años después, en Corea, de donde pasó a Japón. Allí se convirtió en religión oficial en el 610, merced al apoyo de los Shogun (gobernadores imperiales), hasta su caída, hace cerca de cien años. Al propio tiempo se había extendido por Birmania, donde todavía hoy es la religión oficial.

Templo del Tibet y los círculos budistas

En el año 650 se construyó el primer templo en el Tíbet (de donde el budismo pasó a Mongolia, casi mil años más tarde). Luego viene una lenta decadencia en todo Asia: bien por la persecución feroz y sistemática, como en China, o por el progreso del hinduismo, cuyas características satisfacen mucho más a la ignorancia del vulgo.

La conquista de la India por los ingleses abre nuevos caminos a la propaganda: a fines del siglo XIX, Elena Blavatsky introduce ideas budistas en la Sociedad Teosófica; en 1906 nace en Londres la Sociedad Budista de Inglaterra; 1929, en París, «Los Amigos del Budismo», mientras los asiáticos inmigrados en las dos Américas introducen allí también notables focos del Dharma. Hoy los budistas son en todo el mundo casi 230 millones, el budismo es de las mayores religiones en número de seguidores.

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